SER MAMÁ

SER MAMÁ. Así, con mayúsculas. Desde el mismo momento en que me enteré de que estaba embarazada ya dejé de dormir; por las nauseas, por la posición en la cama (que siempre tiene que ser de lado) o porque la ansiedad no me dejaba descansar. Dejé de dormir cuando nace, porque hay una vida que…